Un test, muchas respuestas
El deep squat test —o test de sentadilla profunda— es uno de los tests más utilizados en el mundo de la valoración funcional. Lo encontramos en sistemas como el FMS, en protocolos de screening de movilidad y en la práctica clínica de readaptadores y fisioterapeutas de todo el mundo.
Es un test aparentemente simple: bajar todo lo que puedas en sentadilla con los brazos por encima de la cabeza. Pero la información que da es enorme. Y una parte de esa información que muchas veces se pasa por alto tiene que ver con la articulación de la cadera.
Cuando alguien tiene dificultades en el deep squat, la tendencia natural es mirar al tobillo. Y está bien: la dorsiflexión de tobillo es un factor limitante muy común. Pero no siempre es el único factor, ni siquiera el principal. A menudo, lo que realmente está condicionando el patrón de sentadilla es lo que ocurre en la cadera.
¿Qué evalúa realmente el deep squat test?
El deep squat test no mide una sola articulación. Es un test multiarticular que requiere que todo el sistema trabaje de forma coordinada:
| Articulación | Demanda principal |
|---|---|
| Tobillo | Dorsiflexión |
| Rodilla | Flexión + estabilidad frontal |
| Cadera | Flexión profunda + rotación + control |
| Columna lumbar | Mantener posición neutra |
| Columna torácica | Extensión para compensar los brazos arriba |
| Hombro | Flexión completa por encima de la cabeza |
Si cualquiera de estos eslabones falla, el test se ve afectado. Pero la cadera es especialmente relevante porque es donde se producen los rangos de movimiento más amplios y donde las restricciones tienen más impacto en la calidad del patrón.
La cadera en la sentadilla profunda: lo que debería pasar
Para hacer un deep squat limpio, la cadera necesita:
- Flexión profunda: llegar a 110-120° o más, dependiendo de la profundidad del squat y la antropometría de la persona.
- Rotación interna disponible: en el fondo de la sentadilla, el fémur necesita un margen de rotación interna para acomodarse dentro del acetábulo. Si no hay ese margen, algo tiene que ceder.
- Rotación externa funcional: para abrir la sentadilla y permitir que las rodillas sigan la línea de los pies.
- Abducción suficiente: relacionada con la apertura de la sentadilla y con la estructura ósea (ángulo del cuello femoral, cobertura acetabular).
Cuando todo esto está disponible, la sentadilla profunda es fluida. Las caderas bajan entre las piernas, la pelvis mantiene su posición, la lumbar no se redondea de forma excesiva y el peso se distribuye de forma equilibrada.
Cuando no está disponible, empiezan las compensaciones. Y las compensaciones hablan.

¿Cómo se manifiesta un problema de cadera en el deep squat?
Hay varios signos que, si sabes leerlos, te dicen que la cadera no está haciendo su trabajo:
Butt wink prematuro
La retroversión pélvica en el fondo de la sentadilla (el famoso «butt wink») puede ser normal en los últimos grados del rango. Pero cuando aparece antes de llegar a paralelo, suele ser un indicador de que la cadera se ha quedado sin flexión disponible y la pelvis empieza a rotar para compensar. La lumbar se redondea como consecuencia.


Shift lateral
Si una cadera tiene más restricción que la otra —ya sea en rotación interna, en flexión o por una diferencia anatómica—, el cuerpo tiende a desplazar el peso hacia el lado menos limitado. Esto se ve como una desviación lateral del tronco o la pelvis durante el descenso.
Apertura excesiva de pies
Cuando la cadera no tiene suficiente flexión con los pies relativamente paralelos, la estrategia es abrir los pies para ganar rango a través de la rotación externa. Es una compensación funcional, no necesariamente mala, pero si es muy marcada, sugiere una limitación que vale la pena evaluar.
Inclinación excesiva del tronco
Si la cadera no flexiona suficiente, el centro de masa se desplaza atrás. Para no caerse, el cuerpo compensa inclinando el tronco hacia delante. Esto se confunde muchas veces con un problema de tobillo, pero si alzamos los talones con una cuña y el patrón no mejora, hay que mirar arriba: la cadera.
Rodillas que colapsan hacia dentro
No siempre es un problema de glúteo medio o de «activación». A veces, un valgo dinámico en la sentadilla profunda es la consecuencia de una cadera que no rota externamente lo suficiente para mantener la alineación. El cuerpo busca espacio donde puede.
¿Qué tipo de dolor articular de cadera puede estar relacionado?
No confundamos: un deep squat limitado no significa que haya patología. Muchas personas tienen restricciones de movilidad sin dolor. Pero cuando alguien sí tiene dolor de cadera y además presenta un deep squat alterado, la conexión suele ser significativa.
Pinzamiento femoroacetabular (FAI)
El FAI es una de las causas más frecuentes de dolor articular de cadera en personas activas. Se produce cuando hay un contacto anómalo entre el fémur y el acetábulo, generalmente en posiciones de flexión profunda combinada con rotación interna y aducción.
¿Dónde aparece esa posición de forma natural? Exactamente: en el fondo de la sentadilla.
Una persona con FAI tipo CAM (deformidad en el cuello femoral) o tipo PINCER (sobrecubrimiento en el acetábulo) puede notar un pinzamiento anterior al intentar bajar en sentadilla profunda. Una sensación de bloqueo, de pellizco en la ingle, de que “no puede bajar más” aunque tenga la intención de hacerlo.
Irritación del labrum
El labrum acetabular es un anillo de fibrocartílago que rodea el acetábulo y aumenta la estabilidad y congruencia articular. Las posiciones de flexión profunda combinada con rotación pueden provocar cizallamiento del labrum, especialmente si hay un componente de FAI subyacente.
El deep squat test no diagnostica una lesión labral, pero puede reproducir o agravar los síntomas en personas con este problema, lo cual es información valiosa para el razonamiento clínico.
Coxartrosis incipiente
En personas con cambios degenerativos iniciales en la cadera, la pérdida de rango es progresiva. El deep squat test refleja esa pérdida de forma clara: la sentadilla se acorta, aparecen asimetrías y la calidad del movimiento disminuye con el tiempo.
Restricción capsular
No todo es patología ósea. Muchas veces, la limitación viene de una rigidez capsular posterior o inferior que limita la flexión y la rotación interna. Esto puede ser resultado de inactividad, posiciones mantenidas (sedestación prolongada) o respuestas protectoras post-lesión.
Lo que el deep squat te dice y lo que no te dice
Es importante ser honestos con las limitaciones del test:
| Lo que SÍ te dice | Lo que NO te dice |
|---|---|
| Si hay restricción de movilidad global | La causa exacta de la restricción |
| Si hay asimetrías entre lados | Si es un problema óseo, capsular o muscular |
| Si la cadera participa o compensa | Si hay patología intraarticular |
| Si hay reproducción de dolor | El diagnóstico clínico |
| Si el patrón motor está alterado | Si necesitas una imagen médica |
El deep squat test es una puerta de entrada, no una conclusión. Te dice dónde mirar más a fondo. Después hacen falta tests específicos de rotación interna, rotación externa, FADIR, FABER, valoración de fuerza y, si hay sospecha clínica, derivación para imagen.
Limitaciones del deep squat test
Ningún test es perfecto, y el deep squat no es una excepción. Si lo utilizas en tu práctica —o si alguien te lo ha hecho a ti—, conviene saber dónde no llega:
No discrimina el origen de la limitación
Un deep squat alterado te dice que algo limita, pero no te dice qué. ¿Es un problema articular? ¿Muscular? ¿De control motor? ¿Una combinación? Para saberlo, necesitas tests complementarios que aíslen cada variable. El deep squat te da la señal de alarma; los tests específicos te dan el diagnóstico funcional.
Sensibilidad limitada para problemas leves
Si alguien tiene una restricción leve de rotación interna de cadera —por ejemplo, 5-8° menos que el otro lado—, puede que su deep squat parezca aceptable. El test es más sensible a restricciones significativas o combinadas. Las limitaciones sutiles pueden pasar desapercibidas si no se complementa con medición analítica.
Influencia de la antropometría
La relación entre la longitud del fémur, la tibia y el torso cambia completamente la mecánica de la sentadilla. Una persona con fémur largo respecto a su tibia necesitará más inclinación de tronco para mantener el centro de masa sobre la base de apoyo, y eso no significa que tenga un problema. La estructura condiciona la forma.
No tiene en cuenta la variabilidad anatómica de la cadera
Dos personas pueden tener rangos de movimiento muy diferentes y ambas ser normales. El ángulo de anteversión del fémur, la orientación del acetábulo (versión acetabular) y la profundidad de la cavidad determinan cuánto puede flexionar y rotar una cadera. Un deep squat que para una persona es completo, para otra puede ser imposible sin que haya patología alguna.
No mide fuerza ni tolerancia a carga
El deep squat evalúa movilidad y control en un gesto descargado. Pero alguien puede tener un deep squat limpio y aun así tener dolor al cargar peso en sentadilla. La tolerancia a carga es una dimensión diferente que requiere valoración específica con ejercicios progresivos.
Falsos positivos y negativos
- Falso positivo: una persona con poca práctica en el patrón de sentadilla puede hacer un deep squat pobre sin tener ningún problema articular. Simplemente no ha aprendido el patrón.
- Falso negativo: una persona muy móvil puede hacer un deep squat perfecto y tener un labrum irritado que solo da síntomas con carga.
Por todo esto, el deep squat test funciona mejor como parte de una batería de tests, no como test aislado. Es un termómetro, no un diagnóstico.
Cómo integrar el deep squat en la valoración funcional
En mi práctica de valoración funcional, el deep squat test es una de las primeras cosas que hacemos. No porque sea el test más importante, sino porque es un termómetro rápido del sistema.
Si el deep squat está limpio, me dice que hay un mínimo de movilidad y control que me permite avanzar hacia tests más específicos sin preocuparme demasiado por limitaciones gruesas.
Si está alterado, me da pistas inmediatas sobre dónde profundizar:
- ¿Es el tobillo? → Repito el test con talones elevados. Si mejora significativamente, confirmo.
- ¿Es la cadera? → Valoro flexión, rotación interna y externa en decúbito. Si hay asimetrías o restricciones, profundizo.
- ¿Es la torácica? → Quito los brazos de la ecuación (sentadilla con brazos al frente). Si mejora, la torácica está contribuyendo.
- ¿Es dolor? → Observo si hay gestos de evitación, si la persona reporta molestia en la ingle, y en qué punto exacto del rango aparece.
- ¿Es control motor? → Si tiene el rango pasivo pero no lo controla en el test activo, el problema es de coordinación, no de movilidad.
Esta lógica de razonamiento es la que enseñamos en el curso de valoración funcional: observar, diferenciar y tomar decisiones basadas en datos, no en suposiciones.
Errores comunes al interpretar el deep squat
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“No llega abajo, le falta tobillo”: el tobillo es lo primero que se mira, pero no siempre es el problema. Si elevas el talón y sigue sin mejorar, mira la cadera.
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“Es normal que duela en la ingle al bajar”: no lo es. Un pellizco o pinzamiento en la ingle en flexión profunda es un signo que merece evaluación. No lo normalices.
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“No puede hacer deep squat, así que no hace sentadilla”: evitar un patrón no es la solución. Hay que entender por qué no puede hacerlo y trabajar para restaurar la capacidad, adaptando el rango mientras tanto.
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“Lo importante es la profundidad”: no. Lo importante es la calidad del movimiento. Una sentadilla a paralelo con buena mecánica tiene más valor que una sentadilla profunda llena de compensaciones.
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“Todos deberían poder hacer un deep squat completo”: la anatomía de la cadera varía enormemente entre personas. Ángulo de anteversión, orientación del acetábulo, longitud del cuello femoral… Hay personas cuya estructura ósea simplemente no permite un rango completo. Y eso está bien. Lo que el test te dice es cómo lo gestiona tu cuerpo dentro de tus posibilidades.
Ideas clave para readaptación y entrenamiento
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Usa el deep squat como screening, no como diagnóstico. Es una herramienta para generar hipótesis, no para sacar conclusiones.
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Si hay dolor en la ingle al bajar, investiga la cadera. Evalúa flexión, rotaciones y considera la posibilidad de un FAI o una irritación del labrum.
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Diferencia la limitación del tobillo de la limitación de cadera. La prueba de elevar talones es rápida y te da una respuesta clara.
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No ignores las asimetrías. Un deep squat con shift lateral te está diciendo que hay algo diferente entre un lado y otro. Esa información es oro para personalizar el plan.
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Adapta, no evites. Si alguien no puede hacer un deep squat completo por una restricción de cadera, trabaja con el rango que sí puede controlar y progresa desde ahí.
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Valora el contexto. Un deep squat limitado en alguien sedentario de 55 años tiene implicaciones diferentes que en un halterófilo de 25. La interpretación siempre depende de la persona que tienes delante.
Reflexión final
El deep squat test es mucho más que “bajar en sentadilla”. Es una ventana al funcionamiento global del sistema musculoesquelético, y dentro de ese sistema, la cadera es una de las protagonistas principales.
Aprender a leer lo que el deep squat te está contando sobre la cadera —y saber cuándo un hallazgo es una variante normal, cuándo es una restricción trabajable y cuándo es un signo que requiere evaluación más profunda— es una de las habilidades más valiosas en readaptación y en valoración funcional.
La cadera hace mucho ruido cuando no funciona bien. El deep squat test es una de las formas más rápidas de escucharlo.
Referencias
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